PUNTO DE VISTA DE CASSANDRA
«¿Qué te tiene tan gruñona esta mañana, Rayo de Sol?», bromeó Alaric; su voz profunda estaba cargada de pesadez y seducción.
Aún estaba oscuro aquí a pesar de ser por la mañana; me pregunté si allá también lo estaría.
Un beso agudo e irritado se escapó de mis labios. «Esa es una pregunta divertida de hacer», respondí con sorna, apretando la mandíbula. Oír su voz no me hacía sentir menos irritada.
Suspiró resignado al otro lado. Estaba un poco curiosa por saber qué es