POV de Cassandra
—No soy ningún santo…
Apenas podía oírlo por el calor que crecía entre nosotros. Su cuerpo presionaba el mío mientras me besaba con una fiebre inquieta que me deshacía por completo. No tenía intención de resistirme.
Los labios de Alaric capturaban y succionaban los míos con tanta intensidad que los dejó hinchados, y aun así no era suficiente. Mordisqueó mi labio inferior antes de abrirlo lo justo para que su lengua ardiente reclamara mi boca.
Me sostuvo por los muslos, elevándo