Punto de vista de Cassandra
—¡Se va a derrumbar!
El grito no sonaba humano. Rasgó la oscuridad como algo salvaje, lleno de un pánico crudo que me heló la sangre. Durante una fracción de segundo, nadie se movió. El estudio se había sumido en una negrura absoluta, envolviéndonos en una oscuridad espesa y desorientadora.
Un gemido metálico profundo resonó desde arriba.
Mi cabeza se alzó por instinto aunque no veía nada. El corazón me golpeaba con violencia las costillas cuando la comprensión me al