CAPÍTULO 48
Igor Smith
¡Qué bueno es poder mirar a los ojos de Luana y ver que brillan! Debería alegrarla más a menudo, pero no siempre soy lo que quiero ser, y acabo siendo un capullo con ella.
En este momento paramos el baile un rato, ¡y Luana ya está descansando! Está preciosa de pie en el borde de la barca, con el viento golpeándole la cara, y su vestido volando hacia atrás junto con su pelo... tiene una belleza natural que me encanta, pero es como si hubiera una barrer