Esto no significa nada.
Esmeralda miró el anillo en su dedo como si fuera una serpiente.
Esmeralda respiró hondo, intentando no perder lo último que le quedaba de control. No funcionó, porque su mirada cayó sobre la mesita de noche, y entonces vio la foto instantánea.
La maldita prueba visual de la catástrofe.
La tomó con dedos tensos y sintió que el estómago se le hundía.
Allí estaban los dos.
Jason la miraba a ella con una intensidad tan descarada, tan contenida, que Esmeralda sintió un escalofrío subirle por