Han pasado cuatro largos meses desde que me vi envuelta en esta pesadilla. Mi barriga ya muestra el crecimiento del bebé que llevo dentro. Cada día, le hablo a mi vientre, tratando de llenar el vacío que siento por la ausencia de su padre. Estoy convencida de que Elijah está buscándonos incansablemente. Él nunca me dejaría sola en esta situación.
La puerta de la habitación se abre, revelando a Michele con una bandeja de comida en sus manos. Aunque me siento agradecida por la comida, su presenci