— Dios… no quiero verlo. — Me detengo a mitad del camino. — Entren ustedes.
— No mujer, entras y nosotras te apoyaremos. — Diane me tomó de la mano para seguir caminando.
Jesse abre la puerta del baño y justo las pruebas de embarazo descansaban boca abajo sobre el mesón del lavado.
— Tomemos una cada una. — Propone Jesse.
— Si. — Asiento con mi cabeza. — Así no me llevaré la impresión sola. —Tomamos las tres pruebas. — A la cuenta de tres las giramos ¿ok?
Jesse y Diane asienten con la cabez