No sabía cómo sentirme al respecto con la confesión de Alicia, porque nunca antes me había follado a una virgen, todas las mujeres con las que he estado han tenido tanta experiencia que se cual es el límite que aguantan. Mi pasión es follar duro, sentir como sus piernas comienzan a temblar a medida que el orgasmo se va acercando, azotar sus culos hasta dejarles marcas, llevarlas al límite hasta que sientan que se van a desmayar.
En cambio Alicia es tan tierna y a la vez ardiente que me la ima