56. Cómo adolecentes
Cuando Liam dejó en su casa a Amber la despedida fue como si se tratara de un par de novios adolescentes, no podían parar de besarse y abrazarse envueltos en el velo de la oscuridad.
“Qué desvergonzada, acaba de divorciarse y ya se deja ver en semejantes muestras de afecto públicas, estas generaciones no conocen de moral y buenas costumbres", se dijo Rose mientras observaba a la pareja desde la ventana.
— No me quiero apartar de ti.
— Ni yo deseo que te vayas, pero no nos queda más que espera