Estaba de vuelta a la vieja cabaña donde solía vivir con mis padres. Mamá estaba en la cocina picando verduras mientras yo contemplaba el fuego arder en la chimenea. Mi padre se encontraba afuera, cortaba leña; podía escuchar el estruendo del hacha golpeando contra la madera y el gruñido de esfuerzo que hacía.
Mi pequeño cuerpo de seis años caminó hacia mi madre y levanté la cabeza para mirarla. Su rostro se veía borroso de nuevo, pero podía escucharla tararear una canción mientras picaba zana