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POV: Nevaeh Winter
Despierto somnolienta. Me duele todo y siento los bordes de los ojos hinchados y pesados. Tomo asiento en la cama, soltando un bostezo que podría asustar a un león mientras masajeo mi gran panza.
—Buenos días, pequeñín —le susurro a mi bebé con una sonrisa en los labios.
Sé que me escucha. Últimamente he sentido sus pataditas cada vez que le hablo. Ayer debí comer mejor, pero no pude. Ahora, en la mañana, me lo reclama con un hambre espantosa. Ojalá no termine vomitándol