Siento lava correr por mis venas mientras Massimo me besa. Su boca y la mía fundidas en una pelea de voluntades. Massimo me toma en brazos y me lleva por el pasillo, no protesto. Hoy solo quiero sentirlo de nuevo. Ocho años sin sus besos y caricias
—Aurora—Massimo me saca de mis ensoñaciones. Me percato de que estamos en medio de una habitación—Sabes que si continuamos no poder parar—dice respirando rápidamente. No lo pienso dos veces y me lanzo de nuevo a sus brazos besándolo.
Sus manos vuel