—Que ustedes ¿Qué? —la voz de Damián sube dos octavas y mira con incredulidad a Zane y Abby del otro lado de la mesa del comedor.
Después de pasar una tarde muy entretenida ordenada todo en la habitación que ahora comparto con mi esposo. Decidimos bajar y los encontramos con la sorpresa de que Zane estaba con Abby en el salón de televisión si no que estaban muy juntos.
Ahora están con nosotros cenando y Abby nos acaba de dar la buena nueva de que han vuelto a estar juntos
—Muchas felicidades—lo