Hanna sostenía en la mano un vaso con agua, el cual lo desocupó al instante, podía notar que Enzo ahora se encontraba bastante preocupado y eso a ella también le preocupaba.
—Toma asiento y relájate, te notas demasiado tenso —dijo Enzo a Bruno mientras se levantaba de la silla yendo directora de licorera—. Verás Bruno, en mi oficio diario todas las cosas funcionan completamente diferentes a como se suelen llevar en este lugar —Enzo colocó sobre la mesa tres vasos, les puso hielo y luego sirvió