Emma se acercó a Dante, se ubicó a su lado y llevó la mano hasta su brazo, ella fijó la mirada en Santino y sintió compasión de aquel miserable hombre que claramente no tenía dinero para responder por los daños causados.
—Amor ya déjalo, en verdad pretendes hacer que trabaje este hombre contigo, mira nomás la diferencia que hay entre él y los demás hombres, parece un pequeño cachorro a punto de morir en medio de feroces leones —Dante levemente giró la cabeza y la observó a través de rabillo de