Mientras tanto, Dante y Emma se dirigieron a una nueva propiedad, ahora legalmente eran esposos y necesitaban privacidad, ella se dirigió a la habitación principal hecha una fiera se quitó el vestido y se cambió de ropa, odiaba con todas sus fuerzas lo sucedido.
En cuanto a Dante, él junto a los hombres que cuidaban su espalda salieron de aquella propiedad, fueron a las camionetas y pidió que lo llevaran a uno de sus lugares nocturnos favoritos.
Dante era un hombre apasionado por lo que hacía,