Mientras que Hanna se encontraba entre la espalda y la pared, Enzo sostenía en la mano un vaso con whisky, no podía dejar de pensar en la jugada que le había hecho Hanna, había sido burlado y de la peor manera, por su cabeza pasaban cientos de cosas, por supuesto ninguna de ellas era buena.
Sentado en el sofá, Enzo dejaba ver que se encontraba al borde de estallar de la furia, había pasado tanto tiempo buscando lo que era suyo, que había quitado la mirada de las personas que se encontraban a s