Hanna despertó con un fuerte dolor de cabeza, su cuerpo cansado como si hubiese pasado un tractor sobre ella, se levantó y fue a la ducha, retiró su ropa y se dio un baño rápido, al salir se colocó un hermoso vestido y salió de la habitación.
Al llegar al primer piso llevó la mirada de un lugar a otro tratando de encontrar a Enzo, unos cuantos sonidos en dirección de la cocina llamaron su atención, al llegar allí se llevó una gran sorpresa.
Se trataba de Enzo, quién se encontraba en la cocina