Una vez que Hanna salió de la casa tomó un taxi y pidió que la llevara lo más antes posible a la casa donde vivió aquel matrimonio junto con Valentino, su cuerpo continuaba temblando, en su mirada se podía notar la preocupación que le estaba devorando.
La ansiedad por estar nuevamente en aquel lugar donde compartió por tanto tiempo con Valentino era tanta que no dejaba de insistirle al conductor del taxi que fuera más rápido.
Unos cuantos minutos más tarde el taxi se detuvo y ella descendió a