Emma se encontraba en el interior de su habitación, con su cuerpo estático y la mirada fija en el espejo, las mujeres a cargo del servicio daban los últimos retoques a aquel hermoso vestido blanco.
—¿Por qué la demora?, acaso no me entendieron cuando les ordené que lo hicieran de prisa, que no teníamos tiempo para perder —habló Oliver alzando el tono de su voz dejando a aquellas mujeres completamente nerviosas.
—Ya estoy lista papá, ahórrate el sermón, procura ocultar un poco el interés que sie