Los días pasaron y Hermes no sabía qué camino tomar. Si volver a Europa o quedarse en su país natal. En ambos lugares no tenía nada.
Ya nada le quedaba en Europa, su matrimonio estaba roto y los muros que había construído con mucho trabajo todos esos años comenzaban a desmoronarse. Pero en casa no era diferente, su padre había muerto, al igual que su madre hace muchos años. Midas era un cero a la izquierda, el único que quedaba de su familia era Dionisio, quien lo odiaba profundamente y ahora r