El hermano del en medio corrió lo más rápido que pudo por los pasillos del hospital. Su vuelo había demorado más de la cuenta por culpa de los transbordos. Ya estaba llegando a su destino, pero cuando Hermes vio salir a su hermano del cuarto de su padre con los ojos rojos y el rostro húmedo por las lágrimas, supo que había llegado demasiado tarde.
-Dionisio… ¿Él está…?- No tuvo que seguir preguntando.-
Su hermano mayor asintió con su rostro y dejó caer más lágrimas amargas por la muerte de su