La cena de las velas pasó como una especie de sueño lúcido. Selene no recordaba nada de la velada, su mente había estado lejos, replanteándose su vida entera y sus decisiones. Estar a solas, sin su esposo, le había servido para darse cuenta de que ya no podía soportar más fingir ser la esposa y madre feliz que todos creían que era.
-Mamá… ¿Dónde está Ágatha?- Preguntó su hijo a la mañana siguiente cuando la mujer no lo visitó en su cuarto como acostumbraba a hacer.
-Cariño… Agatha… ella…- Sel