Capítulo 46. La Tormenta de la Seducción.
Ethan estaba en su oficina, disfrutando de un breve descanso después de una intensa sesión de terapia. La luz del sol se colaba por la ventana e iluminaba su rostro, resaltando su sonrisa. Sin embargo, su tranquilidad se vio interrumpida cuando Anabelle entró, con una mirada decidida y un aire de nerviosismo que no pasó desapercibido.
—Ethan —comenzó Anabelle, acercándose con paso firme. —Necesito hablar contigo.
Él la miró, sintiendo una mezcla de curiosidad y preocupación.
—Claro, Anabelle. ¿