Anoche llegamos a mi amada Villa del Carmen. Está exactamente como la recordaba: el mar, la isla, el pueblo donde crecí feliz.
Es el tipo de lugar que permanece inmutable en el tiempo. Durante los quince años que viví aquí, todo ha permanecido igual; la única diferencia son las personas. Los niños han crecido y algunas han fallecido, mientras se han formado nuevas parejas.
La madre de Antonio nos está poniendo al día con los chismes en este momento. Mamá y ella son como el periódico; en un