68. Pequeña discusión
El aire parecía haberse vuelto más denso, pesado por la incomodidad que el príncipe había despertado. La sonrisa radiante de Anastasia había desaparecido, sustituida por un ceño fruncido y una mirada aguda, como si intentara descifrar lo que le había molestado a su esposo.
—¿Por qué te pusiste tan serio de repente? —preguntó, esforzándose por mantener la calma, aunque su enojo ya era evidente en su voz.
Anastasia notó el cambio en la expresión del príncipe. Aunque él intentaba disimular sus emo