69. No puedes controlar todo
Rhys observó a Anastasia desde la distancia, como si intentara descifrar sus emociones. Podía ver el fuego en sus ojos, el mismo fuego que lo había atraído a ella la primera vez que lo percibió. Era esa pasión, esa determinación de no dejar nada sin resolver, lo que lo mantenía a su lado, las ganas de luchar y no dejarse vencer.
Pero también era lo que lo hacía querer alejarse. El príncipe estaba acostumbrado al control, a mantener su distancia emocional. Sin embargo, Anastasia rompía todas su