Capítulo XXXVI. Las confesiones.
Samary.
Me prometí a misma cuando inicié el relato, que no dejaría ver mi dolor, ni el miedo, ni la desilusión. Sólo lo habían contado una vez en mi vida, fue esa noche, en la misma noche que renací, a Valerie, la persona que, como yo, esa fatídica noche, también perdió a alguien, que para ella era muy importante.
Sólo yo sabía porque Samary De Angeleis, era tan importante para Valerie, esperaba que hoy, en este día de confesiones, ella se lo confesara también al hombre que amaba, y revelara s