**Punto de vista de Ava**
El penthouse se había convertido en un mundo que solo existía dentro de estas cuatro paredes. Los días ya no tenían forma clara: se extendían largos y suaves bajo el resplandor de las lámparas de la mesita de noche y el zumbido silencioso de la voz de Ethan. Pasaba casi todo mi tiempo en la cama, apoyada por la montaña de almohadas que él reacomodaba con manos cuidadosas cada pocas horas. El dolor en mi costado se había vuelto algo más pesado, una presión constante y o