**Pov de Ethan**
El penthouse se sentía demasiado grande, demasiado vacío, demasiado mal.
Me quedé de pie en medio de la sala con mi teléfono apretado con fuerza en la mano, la pantalla aún iluminada con el nombre de Ava en la parte superior del registro de llamadas. Veintisiete llamadas perdidas. Veintisiete veces que el teléfono sonó y fue directo al buzón de voz. Veintisiete veces que escuché su suave voz grabada diciéndome que dejara un mensaje. Me pasé una mano por el rostro, sintiendo la