La primera señal de que Jason Kane no había terminado llegó en silencio.
Demasiado silencio.
Amanda lo notó en la ausencia de ruido: la calma repentina tras días de titulares implacables, la forma en que el nombre de Jason desapareció de lo más alto de las tendencias sin explicación alguna. No hubo desmentidos públicos. Ni declaraciones furiosas. Ni una gira desesperada ante la prensa.
Jason Kane había guardado silencio.
Y el silencio, Amanda lo había aprendido, era su arma más peligrosa.
Luca