La madre de las Leroux, entró a la habitación con un documento en sus manos. Camille había pasado a la segunda fase de la competencia de los Russo y necesitaba una mano para los presupuestos y demás. En cuanto la mujer se lo comunicó a su marido este sonrió complacido, al menos su error no le había costado el puesto.
—Tienes que ayudarla, Alfredo.
—¿Acaso Clement no sabe contar?
—Clement está ocupado con los asuntos de su campaña —replicó la mujer—, sabes lo importante que es para Camille ga