—Aunque tu esposa te pida el divorcio ahora, no te da miedo porque no has tomado medidas al respecto, no has presentado una solicitud del divorcio, así que ¿de qué tienes miedo? Mientras el juez no se haya dictarado una sentencia aprobada, tenéis margen de maniobra, depende de tú lo que hagas a continuación.
—Piénsalo ahora, saldré a comprar comida para ti. Mírate, solo ha pasado un día y una noche, has perdido tu energía. Con tu estado de atonía, me duele el corazón al mirarte.
—Ay, ¿por qué no