Zachary había dicho que no se atrevería a presentar a un hombre no destacado a Jasmine. Sus palabras eran bastante confiables.
Josh sintió bastante pesar por no haber llegado en el momento adecuado.
Miró hacia Jasmine, que había estado dirigiendo a todos para que desplazaran las cosas, vio a Josh y se acercó a él.
—Hola, señor Bucham.—saludó con mesura.
—Hola, señorita Sox.
Josh le respondió una sonrisa y volvió a preguntar preocupado.—Señorita Sox, ¿se le ha pasado el resfriado?
—Sí. Gracias po