Chloe sabía que Gonzalo no podía dejar de preocuparse por ella.
Le pidió a Gonzalo que saliera y lo tranquilizó diciendo, —No te preocupes, mi mamá no me va a matar. Soy su hija, le arruiné sus planes y es normal que me diera bofetadas.
Chloe pensaba que Sandra había tenido mucha piedad al no matarla.
Gonzalo miró a Sandra y luego a la cara hinchada de Chloe, y se sintió muy mal.
Salió en silencio, pidió hielo a la enfermera y le dijo a Chloe que se lo pusiera en la cara.
Chloe tomó el hielo y d