Felix guardó silencio unos instantes antes de decir, —Buena idea. Haré que alguien busque a una mujer semejante.
—Sólo para disipar sus sospechas.
Dijo Dalia.
No quería presentar al mismo tiempo con la falsa Dalia con demasiada frecuencia.
Como si esa persona se aprovecharía de ella.
—Tranquila, lo arreglaré.
Felix sabía exactamente lo que pensaba Dalia.
—Bueno, es hora de que vuelvas a descansar. Tienes que responsabilizarte de tu estado físico.
Dalia era un peón que iba a utilizar durante much