Si no tenía tiempo, sus tres hermanos le echarían una mano para que pudiera hacer rehabilitación y enamorarse sin preocupaciones.
—Vale, hablamos esta noche.
Liberty colgó.
Su secretaria llamaba a la puerta y le decía que había llegado un socio.
Tendría que recibirlo ella misma y, si conseguía firmar el contrato, no tendría que preocuparse de nada en el primer semestre del próximo año.
Después de terminar la llamada, Duncan se apartó el celular de la oreja y lo cogió, pensando en algo.
Zachary c