Pero si lo que Bella había dicho salía a la luz, Isabela utilizaría la ley para hacer justicia por sí misma y asegurarse de que Bella recibía el castigo que se merecía.
Y si alguien más difundía rumores, ella tampoco renunciaría a perseguirlos.
Bella miró a su madre, que la fulminó.
—¿Has oído eso? Isabela es generosa y te dejará en paz por ahora, es una persona amable, pero no puedes acabar con esto tan precipitadamente.
—Estás soltando tonterías que perjudican tanto a los demás como a ti misma