Tania dejó la puerta entreabierta y comentó:
—Mamá estaba algo molesta, pero ya está mejor.
—¿Qué sucedió? —preguntó Serenity con preocupación.
Tania primero le preguntó:
—¿Quieres agua?
—No, gracias mamá.
Tania se acercó, tomó a Serenity de la mano y la sentó en el sofá.
—No es nada grave, solo discutí un poco con tu padre por el asunto de Axel. Me enojé tanto que me fui de casa —explicó.
—...Entonces viniste aquí sin que papá lo sepa —dedujo Serenity.
Tania, algo avergonzada, respondió:
—Aún n