Pero ella y las otras admiradoras se dieron por vencidas después de que Kevin empezara a cortejar a Luna.
Bella sabía que querer a Luna significaba tener que competir con un montón de mujeres, y cuando apareció Kevin, sintió que no tenía ninguna posibilidad de ganar y se rindió.
Ahora que ya tenía novio, su madre insistió en venir a la Mansión Díaz para pedir la verdad.
Bella admitió que se sorprendió mucho al enterarse de la noticia, pero era lo suficientemente sensata como para saber que eso y