Kevin entró en el edificio llevando un ramo de flores.
Ya era hora de salir de trabajo, muchos empleados se dirigían a la salida y al ver entrar a Kevin con un gran ramo de flores ya no les parecía raro. Si un día no veían aparecer a Kevin, les resultaría extraño.
—Hola, señor Kevin.
Sin importar lo que todos pensaran en sus interiores, seguían siendo muy respetuosos con Kevin en la superficie.
Kevin sonrió e inclinó la cabeza hacia todos como respuesta a los saludos.
Pronto, se acercó a Luna y