"¡Zachary! Zachary...".
Elisa persiguió el coche de Zachary unos metros hasta que se dio por vencida.
Él se negó a dejarla entrar en su coche. Incluso si ella se ponía bajo sus llantas, él no se detendría y simplemente pasaría sobre ella hasta enviarla al otro lado.
Elisa vio el coche alejarse, seguido de los coches de sus guardaespaldas.
Dio un pisotón fuerte en el suelo.
Se levantó temprano para cerrarle el paso, cosa que consiguió, pero a cambio, no le sirvió para nada. Después de todo,