—Chloe, sal de aquí, no te quedes y pongas a mamá de mal humor, ya está enfadada. Vete ya.
En este momento Giselle actuó como la buena aconsejando a Chloe que saliera de allí primero.
Se acercó a Chloe y tiró de ella, diciéndole que se fuera.
Chloe no explicó nada más ni se resistió, dejando que Giselle la empujara hacia la puerta.
Giselle cerró la puerta de la oficina después de empujar a Chloe fuera.
Estaba exultante en el fondo de su corazón.
Resultaba que los pequeños negocios y filiales que