El contenido del grito parecía ser: —Lucas, soy sincero contigo. No importa cómo me trates, todavía me gustas y te perseguiré.
La distancia entre el último piso del edificio del Grupo Díaz y el suelo era tan larga que, por muy fuerte que fuera la voz de Kevin, era imposible que sus gritos pudieran llegar al último piso.
Afortunadamente, Lucas lo escuchó.
No solo ella lo escuchó, sino también los directivos. Todos miraron por la ventana y luego miraron a Lucas.
La expresión de Lucas era muy sombr