Kevin regresó a su auto. El capitán de seguridad le hizo un gesto con la mano y se abrió la puerta de la empresa.
Con gran arrogancia, Kevin condujo su Maybach hacia el Grupo Díaz.
Unos minutos después.
El alto y guapo Kevin entró al edificio de Grupo Díaz, llevando varias bolsas en una mano y un gran ramo de flores en la otra.
—Señor York.
—Señor York.
Al entrar, todos los empleados lo saludaron respetuosamente.
Kevin era relativamente gentil, respondía a quienes lo saludan, dejando la impresió