Tras una pausa, Isabela dijo suavemente: —Thiago, la Compañía Nuñez es de nuestra familia, es nuestra responsabilidad conjunta, aunque yo necesite que alguien me ayude, debes ser tú quien me ayude. No olvides que tienes una parte de la fortuna de la familia Nuñez.
—Lo único que debes hacer en este momento es concentrarte en tus estudios y no pensar en otras cosas. Los adultos nos ocuparemos de estos asuntos que no te conciernen. Y no tienes que vivir demasiado frugalmente en la universidad. Si n