Liberty no quería hablar con Jessica, y Jessica no podía conseguir informaciones deseadas, así que volvió al lado de Hank con resentimiento.
Al mismo tiempo, estaba inspeccionando el entorno de la casa alquilada de Liberty.
La casa no era muy grande, pero estaba limpia y bien decorada por Liberty, y además era acogedora.
Jessica tuvo que admitir que, en términos de los quehaceres domésticos, Liberty era mucho mejor que ella.
Hank estaba enseñando a su hijo a montar bloques. Rara vez acompañaba a