Savana
—Sava.— Una voz suave se deslizó hasta mi subconsciente.
Me sobresaltó tanto que estuve a punto de ponerme de pie de un salto. Aun así, logré contenerme y miré a mi alrededor.
Solo había sido mi imaginación. La voz que acababa de escuchar no era la de Bastian. Él estaba ocupado con su equipo.
—Sé que debes de estar muy cansada.—
Desplacé la mirada hacia William cuando me susurró aquellas palabras. Me acarició el brazo con suavidad, y su expresión estaba llena de una preocupación sincera.