Bastian
Mis instintos me hicieron moverme rápidamente cuando, hacía apenas unos instantes, percibí una presencia extremadamente peligrosa.
La busqué a gran velocidad, decidido a atrapar a quienquiera que fuera. Pero, por desgracia, incluso después de registrar toda la zona, aquella aura peligrosa ya había desaparecido.
Miré a mi alrededor, utilizando mi poder para fundirme con el entorno. Pero ya no podía sentirla.
No había ninguna señal de la presencia del enemigo por ninguna parte.
—Bastian.—