9:00 a.m. Sede del Grupo Carter.
Vivienne salió del ascensor y entró en el piso ejecutivo. Por lo general, esta era su pasarela, el lugar donde caminaba con la cabeza en alto, el rítmico clic-clac de sus tacones indicando productividad y poder.
Hoy, el pasillo se sentía como un guante.
Todas las cabezas se volvieron. Las conversaciones se detuvieron a mitad de la frase. Los ojos se desviaron y luego regresaron, llenos no del miedo o el respeto habituales, sino de algo mucho peor: diversión.
V